Una polémica política y familiar se abrió en el escenario preelectoral luego de que el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, afirmara que no es conveniente que su hermano Juan Manuel Galán participe en las elecciones presidenciales, en las que hace parte de la Gran Consulta.
En entrevista con la Revista Cambio, el mandatario distrital sostuvo que su postura responde a criterios éticos y de responsabilidad institucional. “Yo le prometí a Bogotá gobernar para todos, sin distinción y sin favores. No sería ético favorecer a mi hermano”, señaló.
Galán reiteró que, mientras ejerza como alcalde, no considera adecuado que un familiar directo participe en una contienda electoral nacional. “No es conveniente que mi hermano participe en las elecciones mientras soy alcalde”, enfatizó.
Diferencias políticas reconocidas
El alcalde también admitió que existen diferencias políticas previas entre ambos. “Él y yo hemos tenido diferencias políticas y no son nuevas. Yo fui elegido senador por un partido distinto al de él”, explicó, aclarando que no puede interferir en las decisiones políticas de su hermano.
“No me corresponde decirle qué debe hacer o no. Solo puedo expresar mi opinión: no me parece lo mejor que el hermano del alcalde de Bogotá participe en un proceso electoral”, agregó.
Respuesta de Juan Manuel Galán
Ante las declaraciones, Juan Manuel Galán respondió que respeta la opinión de su hermano, pero defendió su actuación política. “Mi actuación ha sido y seguirá siendo independiente, transparente y dentro de la ley. Colombia necesita debates de ideas, no debates familiares”, afirmó.
El dirigente del Nuevo Liberalismo indicó que su interés está en concentrarse en el debate programático y no en controversias personales.
La Gran Consulta
Juan Manuel Galán hace parte de la Gran Consulta que busca definir un candidato presidencial. En este proceso participan también Mauricio Cárdenas, Vicky Dávila, Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, David Luna y Aníbal Gaviria, entre otros.
La discusión entre los hermanos Galán se da en medio del inicio del pulso político rumbo a las presidenciales, donde los temas éticos y los límites entre lo público y lo familiar comienzan a tomar protagonismo.