El candidato a la Presidencia de la República, Roy Barreras, se pronunció en Emisora Atlántico sobre la guerra arancelaria entre Colombia y Ecuador, lanzando fuertes críticas contra el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, a quien acusó de asumir una postura que busca encubrir su incapacidad de gestión.
Barreras afirmó que Noboa “quiere jugar a ser Trump sin ser Trump”, y consideró que el incremento del 30 % en los aranceles impuesto por Ecuador no solo deteriora la relación bilateral, sino que terminará afectando a ambos países.
“El Gobierno colombiano debe responder de manera digna y responsable, porque este conflicto comercial tendrá consecuencias económicas negativas para las dos naciones”, sostuvo el aspirante presidencial.
El exsenador fue enfático al señalar que el aumento de los aranceles estimula el contrabando y debilita el comercio formal. “Esto es una medida estúpida”, expresó, al advertir que este tipo de decisiones suelen beneficiar a economías ilegales en las zonas de frontera.
Propuesta para enfrentar la crisis de la salud
En el mismo pronunciamiento, Barreras se refirió a la crisis del sistema de salud en Colombia y aseguró que, de llegar a la Presidencia, impulsará la creación de un banco de la salud, como mecanismo para corregir la grave situación financiera que atraviesa el sector.
Según explicó, esta iniciativa buscaría garantizar el flujo de recursos y mejorar la atención a los usuarios, uno de los principales reclamos ciudadanos en la actualidad.
Panorama político y consulta del Frente Amplio
Barreras también se mostró confiado frente al escenario electoral y aseguró que el próximo presidente de Colombia será de centroizquierda, descartando un regreso a gobiernos de derecha extrema.
En ese contexto, manifestó su plena confianza en ganar ampliamente la consulta del Frente Amplio, prevista para el próximo 8 de marzo.
“No vamos a volver a la época de derecha extrema, voy a ganar esa consulta y la voy a ganar lejos”, enfatizó.
Finalmente, estimó que la consulta del Frente Amplio podría alcanzar cerca de 6 millones de votos, mientras que la otra coalición apenas llegaría a unos 4 millones, lo que, a su juicio, marcaría una clara ventaja política de cara a las elecciones presidenciales.












