A pocos días de la segunda vuelta presidencial en Colombia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a expresar públicamente su respaldo al candidato Abelardo De La Espriella, a quien calificó como un líder capaz de impulsar el crecimiento económico, fortalecer la seguridad y generar empleo en el país.
A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que De La Espriella es un “líder inteligente, fuerte y tenaz” que trabaja por los intereses de los colombianos. “Lucha incansablemente por su gran país y su gente, y los ama, al igual que yo a los Estados Unidos de América”, escribió el mandatario estadounidense.
En su publicación, Trump afirmó además que el aspirante presidencial tendría un desempeño exitoso en caso de llegar a la Casa de Nariño. “Como presidente, Abelardo logrará un éxito rotundo al liderar a Colombia para impulsar la economía, crear empleos, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, combatir el crimen y las drogas, y restaurar el orden público”, señaló.
El jefe de Estado estadounidense también reiteró sus críticas contra el candidato Iván Cepeda, a quien volvió a describir como un “marxista de izquierda radical”, en una declaración que se suma a otros pronunciamientos realizados tras la primera vuelta electoral.
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de alta polarización política en Colombia y coinciden con la divulgación de una carta firmada por 11 congresistas demócratas de Estados Unidos, quienes expresaron preocupación por una eventual injerencia de la administración republicana en el proceso electoral colombiano.
En el documento, los legisladores calificaron a De La Espriella como una figura “controvertida” y solicitaron a las autoridades estadounidenses revisar posibles vínculos del candidato con redes de financiamiento y actores internacionales. Asimismo, pidieron evitar cualquier acción que pueda interpretarse como una intervención en la soberanía electoral de Colombia. La carta también menciona la reciente detención en territorio estadounidense del activista colombiano Beto Coral, un hecho que, según los firmantes, ha generado inquietud entre organizaciones progresistas y sectores religiosos.