El expresidente y premio Nobel de Paz Juan Manuel Santos hizo un llamado al presidente electo Abelardo De La Espriella para que continúe con la implementación del Acuerdo de Paz firmado con las FARC en 2016 y advirtió que un eventual intento de modificar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) o desmontar aspectos del pacto estaría destinado al fracaso.
Las declaraciones fueron entregadas durante una conversación con la periodista mexicana Carmen Aristegui, en el marco del Festival Gabo, que concluyó este domingo en Bogotá.
«Modificar la JEP es una pelea perdida»
Santos afirmó que el nuevo mandatario encontrará un escenario distinto al de la campaña política una vez asuma la Presidencia de la República.
«Va a perder el tiempo en esa pelea que está perdida. O va a aprovechar una oportunidad de oro para unir el país», manifestó al referirse a la posibilidad de impulsar cambios en la JEP y en el acuerdo de paz.
El exmandatario sostuvo que el pacto continúa plenamente vigente y destacó que cerca del 85 % de los excombatientes que se acogieron al proceso de paz siguen cumpliendo los compromisos adquiridos.
Según explicó, este porcentaje representa un resultado excepcional frente a otros procesos similares en el mundo, donde, aseguró, cerca de la mitad de los acuerdos fracasan durante sus primeros cinco años de implementación.
Cuestiona la implementación de los dos últimos gobiernos
Aunque defendió los avances del acuerdo, Santos consideró que su implementación ha sido insuficiente y atribuyó esa situación tanto al gobierno del expresidente Iván Duque como al del presidente Gustavo Petro.
Afirmó que la administración Duque no impulsó el acuerdo por razones ideológicas, mientras que el actual Gobierno concentró sus esfuerzos en la estrategia de «paz total», dejando en un segundo plano los compromisos suscritos con las FARC.
Advierte sobre implicaciones constitucionales e internacionales
Frente a los anuncios del presidente electo sobre una eventual reforma a la JEP, Santos recordó que la Constitución y las leyes obligan al Estado colombiano a implementar el acuerdo de paz, por lo que cualquier modificación requeriría una reforma constitucional.
Además, consideró que el próximo Gobierno no tendría las mayorías necesarias en el Congreso para sacar adelante una iniciativa de ese tipo.
El expresidente también advirtió que desconocer los compromisos asumidos con los excombatientes podría generar consecuencias internacionales.
En ese sentido, señaló que encarcelar a antiguos comandantes de las FARC que se acogieron al acuerdo, como ha planteado De La Espriella, constituiría un acto de «perfidia», al incumplir compromisos respaldados por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Santos ofrece colaborar con el nuevo Gobierno
Durante la conversación, el exjefe de Estado expresó su disposición de apoyar al presidente electo si considera necesario acudir a su experiencia.
«Estoy totalmente dispuesto a ayudarle. Los expresidentes estamos obligados a contribuir a que al país le vaya bien. Yo no soy ni petrista, ni uribista, ni de De la Espriella. Soy colombiano», concluyó.