El Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció que más de 300 observadores internacionales acompañarán el desarrollo de las elecciones de 2026, en lo que será una de las misiones de observación más amplias y diversas que ha recibido el país en los últimos años.
Según el organismo, este despliegue busca fortalecer la legitimidad y transparencia del proceso democrático, con presencia en distintas capitales y municipios, y mayor concentración en Bogotá.
Organismos y perfiles de alto nivel
Los observadores provienen de entidades como la Unión Europea, CAPEL, IFES, AMEA y el Centro Carter, entre otras. Su labor se extenderá desde finales de febrero hasta finales de junio.
De acuerdo con el CNE, se trata de perfiles de alto nivel, entre ellos presidentes y vicepresidentes de tribunales electorales, autoridades de organismos comiciales y expertos en legislación electoral comparada. Varios han participado en más de 60 procesos electorales en distintos países.
“En esta oportunidad vamos a tener más de 300 observadores internacionales en todo nuestro país, que vienen desde la Unión Europea, Capel, IFES, AMEA, entre otros. Estos observadores van a adelantar actividades en diferentes municipios del país”, explicó Gustavo Raad, asesor de Cooperación y Relaciones Internacionales del CNE.
Seguimiento a tres jornadas electorales
La misión internacional hará seguimiento a las tres fechas previstas en el calendario electoral:
- 8 de marzo
- 31 de mayo
- Eventual segunda vuelta presidencial
Los expertos llegarán desde India, Tailandia, Estados Unidos, países de Centroamérica y otras regiones, lo que garantiza representación de distintos continentes y sistemas electorales.
La acreditación de los observadores se realizará a través de la Plataforma de Postulación y Acreditación de Actores Electorales, herramienta implementada por el CNE para facilitar el proceso de inspección, vigilancia y control, tanto por parte de agrupaciones políticas como de la sociedad civil.
Raad destacó que la pluralidad ideológica de las misiones contribuye a reforzar la confianza en el sistema electoral. “Vienen observadores con diferentes ideologías que nos ayudan a garantizar la legitimidad y la transparencia de nuestras elecciones”, concluyó.