El Ministerio de Transporte y la Aeronáutica Civil revelaron que el accidente aéreo ocurrido el pasado 28 de enero en la vereda Curasica, en Playa de Belén (Norte de Santander), fue consecuencia de una “colisión contra terreno montañoso”, según el informe preliminar de la investigación.
En el siniestro murieron 15 personas, entre ellas el representante a la Cámara Diógenes Quintero, quien viajaba en el vuelo que cubría la ruta Cúcuta – Ocaña.
Última comunicación y descenso continuo
La Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos (DIACC) informó que la última comunicación con el control de tránsito aéreo se registró cuando la tripulación reportó encontrarse a 15 millas náuticas del destino. En ese momento, se le indicó cambiar a la frecuencia de autoanuncios.
Los registros técnicos analizados muestran que el último reporte del sistema de seguimiento se produjo minutos antes del impacto y evidenciaba un descenso continuo.
El sitio del accidente fue localizado a una elevación aproximada de 6.881 pies, donde los investigadores hallaron restos de la aeronave dispersos a lo largo de unos 145 metros, lo que, según el informe, corresponde a un impacto de alta energía.
Recuperación de cajas negras
La DIACC confirmó la recuperación del registrador de datos de vuelo (FDR) y del registrador de voces de cabina (CVR), los cuales permanecen bajo custodia oficial.
El FDR fue descargado de manera satisfactoria y ya hace parte del análisis técnico. En cuanto al CVR, presenta afectaciones físicas, por lo que se encuentra en un proceso especializado de recuperación de datos.
Las autoridades indicaron que la investigación continúa para determinar las causas exactas y establecer la secuencia final de los hechos que llevaron al accidente.