La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios aseguró, en un análisis estructural sobre la formación del precio del gas natural, que existen “distorsiones de mercado que impactan de forma directa a los usuarios residenciales y de pequeñas y medianas empresas”.
La entidad indicó que el análisis se realizó con información de 18 agentes productores del sector para el periodo 2020-2026 y encontró que “el mercado opera bajo esquemas de libertad vigilada, donde la negociación bilateral y las referencias al costo del gas importado determinan el valor de la molécula, sin que en la mayoría de los casos se incorporen criterios de costo-eficiencia asociados a los costos reales de inversión y producción nacional”.
Según la Superintendencia, este comportamiento provoca que los precios internos superen en un 199 % el referente internacional Henry Hub.
Felipe Durán Carrón, superintendente de Servicios Públicos, expuso que la entidad “identificó que los precios en el mercado secundario superan sistemáticamente los del mercado primario. Ello revela que son los usuarios más vulnerables quienes absorben las señales de escasez del mercado mayorista”.
Durante 2026, los contratos interrumpibles en el mercado secundario alcanzaron un precio promedio de 13,08 USD/MBTU y los firmes de 10,73 USD/MBTU, frente a 8,06 USD/MBTU y 8,60 USD/MBTU, respectivamente, en el mercado primario.
Esta dinámica afecta de manera desproporcionada a la demanda regulada, que en 2025 pagó en promedio un 48,9 % más que la demanda no regulada, brecha que se moderó al 21,6 % en 2026, aunque sin desaparecer.
De acuerdo con el superintendente Durán, el país debe pensar en los cambios legales y regulatorios necesarios para avanzar hacia un modelo con más equidad y protección de los usuarios, pues no debería existir tanta discrecionalidad en la fijación de precios en el mercado.
“Los precios deben estar, además, como lo ha dicho el presidente de la República, atados a los costos de producción”, expresó.












