La pasión que despierta el fútbol en millones de aficionados alrededor del mundo no solo genera emociones intensas, sino que también puede tener efectos sobre la salud cardiovascular. A medida que se acerca la gran temporada internacional de fútbol de 2026, especialistas del Hospital San Vicente Fundación Medellín advirtieron sobre los riesgos que pueden representar el estrés y la euforia extrema para algunas personas.
Aunque expresiones como “morirse de la emoción” suelen utilizarse de manera coloquial, diversas investigaciones científicas han demostrado que los eventos deportivos de alta tensión emocional pueden incrementar la probabilidad de sufrir infartos, arritmias e incluso el denominado síndrome del corazón roto.
La ciencia ha documentado el impacto del fútbol en la salud cardiovascular
De acuerdo con los especialistas, la relación entre emociones intensas y enfermedades cardíacas ha sido objeto de estudio durante años. Investigaciones realizadas durante importantes torneos internacionales han evidenciado aumentos en las emergencias cardiovasculares durante los partidos más relevantes.
El cardiólogo clínico Jairo Gandara Ricardo, del Hospital San Vicente Fundación Medellín, explicó que cuando una persona vive un encuentro deportivo con gran intensidad emocional, el organismo activa mecanismos similares a los que se producen ante una situación de peligro.
Según el especialista, el cuerpo libera hormonas del estrés que elevan la frecuencia cardíaca y la presión arterial, generando cambios que pueden afectar el funcionamiento normal del corazón.
Estudios realizados durante competiciones internacionales de fútbol han registrado incrementos en los casos de infartos y arritmias, así como un aumento en las hospitalizaciones por eventos cardiovasculares durante el desarrollo de los torneos.
Qué es el síndrome del corazón roto
Entre las afecciones asociadas a episodios de alta carga emocional se encuentra la cardiomiopatía de Takotsubo, conocida popularmente como síndrome del corazón roto.
Se trata de una condición caracterizada por una disminución temporal de la capacidad de bombeo del corazón, generalmente desencadenada por situaciones de estrés emocional o físico intenso.
Los síntomas pueden ser muy similares a los de un infarto, entre ellos:
- Dolor en el pecho
- Dificultad para respirar
- Palpitaciones
- Alteraciones en exámenes cardíacos
Aunque suele ser reversible, requiere valoración médica inmediata para descartar complicaciones.
Los especialistas resaltan que no solo las emociones negativas pueden provocarla. También se han documentado casos asociados a episodios de alegría extrema, como la celebración de un gol decisivo, una clasificación inesperada o una victoria en los últimos minutos de un partido.
Hábitos que pueden aumentar el riesgo durante los partidos
Los expertos advierten que el impacto emocional del fútbol puede verse agravado por conductas frecuentes durante las jornadas deportivas.
Entre los factores que aumentan el riesgo cardiovascular destacan:
- Consumo excesivo de alcohol.
- Tabaquismo.
- Ingesta excesiva de bebidas energizantes o cafeína.
- Falta de sueño.
- Suspensión de tratamientos médicos.
- Estrés y ansiedad no controlados.
Estas situaciones pueden potenciar los efectos fisiológicos que generan la tensión y la euforia sobre el sistema cardiovascular.
Señales de alarma que no deben ignorarse
El Hospital San Vicente Fundación Medellín recomienda a las personas con hipertensión, enfermedades cardíacas previas o trastornos de ansiedad mantener sus controles médicos al día y evitar excesos durante los eventos deportivos.
Asimismo, advierte que algunos síntomas requieren atención médica inmediata y no deben atribuirse únicamente a los nervios o a la emoción del partido.
Entre las principales señales de alarma se encuentran:
- Dolor opresivo en el pecho.
- Dificultad para respirar.
- Palpitaciones intensas.
- Sudoración excesiva.
- Mareo o desmayo.
- Pérdida de conciencia.
Los especialistas concluyen que disfrutar del fútbol y vivir intensamente cada encuentro es compatible con el cuidado de la salud, siempre que se adopten hábitos responsables y se preste atención a cualquier síntoma de riesgo. En medio de la emoción deportiva, recuerdan, la verdadera victoria sigue siendo proteger el corazón.










