La selección de Austria celebró su regreso a una Copa del Mundo después de 28 años al derrotar este miércoles por 3-1 a Jordania, en un compromiso en el que los europeos tuvieron que trabajar más de lo previsto para asegurar los tres puntos. El conjunto dirigido por Ralf Rangnick encontró resistencia en un rival que debutó en una fase final mundialista y que estuvo cerca de dar la sorpresa.
Impulsada por el buen desempeño de figuras como Mousa Al-Tamari y el juvenil Odeh Fakhoury, Jordania mostró personalidad desde los primeros minutos. De hecho, Fakhoury estuvo cerca de abrir el marcador con un potente remate que exigió una gran intervención del guardameta Alex Schlager. Sin embargo, Austria golpeó primero a los 21 minutos gracias a un espectacular disparo de Romano Schmid, que puso el 1-0.
Lejos de conformarse, el equipo dirigido por Jamal Sellami adelantó líneas y comenzó a generar peligro. Antes del descanso, Ali Olwan estrelló un cabezazo en el travesaño y posteriormente volvió a exigir a Schlager. La insistencia jordana encontró premio al inicio de la segunda mitad, cuando Olwan culminó un rápido contragolpe para establecer el 1-1 a los 50 minutos.
El empate obligó a Rangnick a mover el banco y apostar por el ingreso de Marko Arnautovic, quien parecía haber devuelto la ventaja a Austria a los 68 minutos. No obstante, la anotación fue anulada tras la revisión del VAR, que detectó una mano previa de Stefan Posch en la jugada.
Cuando el encuentro parecía encaminarse hacia un desenlace incierto, Austria volvió a aprovechar las dificultades defensivas de Jordania en el juego aéreo. A los 77 minutos, un centro lateral terminó en un autogol de Yazan Alarab, que envió el balón a su propia portería para el 2-1.
Con el conjunto asiático desgastado físicamente y obligado a buscar el empate, Austria encontró espacios en el tiempo de reposición y selló la victoria con un gol de penalti en los minutos finales. El triunfo permite a los austríacos comenzar con buen pie su regreso al escenario mundialista, mientras que Jordania dejó una imagen competitiva pese a la derrota.









