El Inter de Milán se adjudicó el domingo su 21º título de la Serie A tras una temporada marcada por una consistencia implacable, gracias a una sólida defensa y una letal dupla de ataque. El Inter pudo celebrar el título tras una victoria por 2-0 en casa contra el Parma, que les dejó con 12 puntos de ventaja sobre el Napoli, segundo clasificado, a falta de tres partidos.
A diferencia del emocionante final de la temporada pasada, en el que el Napoli se alzó con el Scudetto en la última jornada, este año todo parecía indicar que el Inter se desmoronaría en febrero, ya que sus rivales más cercanos por el título, incluidos el Napoli y el AC Milan, tropezaron mientras el Inter avanzaba con paso firme.
El dominio del Inter ha sido especialmente evidente en ataque, ya que el equipo de Chivu ha marcado 82 goles esta temporada, 30 más que el Napoli.
La dupla de delanteros del Inter, Lautaro Martínez y Marcus Thuram, ha sido clave en su camino hacia el título, anotando 16 y 13 goles respectivamente.
El resultado es particularmente impresionante dado que ambos delanteros sufrieron periodos de baja por lesión, lo que obligó a Chivu a rotar su plantilla de manera efectiva en los últimos meses.
Los delanteros contaron con el apoyo de un centro del campo versátil, en el que destacaba el veterano Hakan Calhanoglu, que ha marcado nueve goles en la liga esta temporada.
Tácticamente, la implementación del sistema de presión alta por parte de Chivu fue la base de su éxito. Su defensa, liderada durante la mayor parte de la temporada por Alessandro Bastoni, Manuel Akanji y Federico Dimarco, solo ha encajado 31 goles hasta el momento.La garra del equipo quedó patente durante su último gran desafío contra el Como, aspirante a los cuatro primeros puestos, en abril.
Tras ir perdiendo por dos goles y enfrentarse a un raro momento de vulnerabilidad, el Inter desplegó una segunda parte arrolladora para remontar y conseguir una victoria por 4-3.












