El vigente campeón, el Paris Saint-Germain, resistió con determinación para imponerse 5-4 al Bayern Múnich este martes en un electrizante partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones de la UEFA.
El encuentro, disputado en el Parque de los Príncipes, pasó a la historia como la semifinal con más goles en la Champions, con nueve anotaciones en apenas 68 minutos. Y aún queda el duelo de vuelta la próxima semana.
El PSG logró una ventaja de 5-2 al inicio del segundo tiempo, impulsado por las brillantes actuaciones de Khvicha Kvaratskhelia y Ousmane Dembélé, quienes marcaron dos goles cada uno.
“Nos merecíamos ganar, nos merecíamos perder, nos merecíamos empatar. Fue un partido excepcional. Nunca he vivido un partido de tal intensidad como entrenador. Nunca he visto un ritmo así, fue increíble. Hay que felicitar a todos los jugadores”, expresó el técnico del PSG, Luis Enrique.
El Bayern reaccionó con fuerza. Un cabezazo del defensor Dayot Upamecano, tras un tiro libre ejecutado por Joshua Kimmich, devolvió la esperanza al conjunto alemán. Más tarde, un potente disparo del atacante colombiano Luis Díaz redujo la diferencia a un solo gol, dejando la eliminatoria abierta de cara al encuentro de vuelta en Múnich.
“Creo que todos los amantes del fútbol lo disfrutaron”, comentó Marquinhos, capitán del PSG. “Fue un verdadero placer jugarlo. Lo sueñas desde niño. Fue un gran partido y allá será igual”.
Por su parte, el entrenador del Bayern, Vincent Kompany, anticipó un duelo aún más intenso en el Allianz Arena.
“Creo que algo especial puede pasar en casa. Habrá 75.000 personas, será un ambiente infernal. El Allianz Arena es un escenario mítico donde el Bayern ha disfrutado de mucho éxito”, afirmó.
Lejos de plantear un enfoque conservador, Kompany aseguró que su equipo asumirá riesgos: “No hay término medio. Lo daremos todo, todo, todo lo que tenemos. Los estamos esperando, queremos esto”.













