Los Timberwolves de Minnesota rindieron homenaje este jueves por la noche a Renee Good, la mujer de 37 años que murió tras recibir un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), guardando un minuto de silencio antes de su partido ante los Cavaliers de Cleveland.
Good falleció la mañana del miércoles dentro de su automóvil luego de una breve confrontación con agentes del ICE en una calle de Minneapolis, a unos cinco kilómetros del Target Center, escenario del encuentro de la NBA. El hecho generó conmoción en la ciudad y reavivó las protestas en las Ciudades Gemelas, en medio de un incremento reciente de la actividad del ICE en la zona, enmarcado en la ofensiva de la administración del presidente Donald Trump contra la inmigración ilegal.
Antes del inicio del partido, el entrenador de los Timberwolves, Chris Finch, se refirió al impacto de lo ocurrido en la comunidad. “Como todos sabemos, nuestra comunidad ha sufrido otra tragedia indescriptible”, señaló el técnico. “Queremos transmitir nuestras condolencias y deseos sinceros, oraciones y pensamientos a las familias y seres queridos y a todos aquellos que están profundamente afectados por lo sucedido”.
El gesto del equipo fue recibido con respeto por parte de los aficionados presentes en el pabellón, en una noche marcada por el silencio y la reflexión, más allá del resultado deportivo.













