A pocas horas del debut de la Selección Colombia en el Mundial 2026, el técnico Néstor Lorenzo advirtió que su equipo no puede confiarse ante Uzbekistán y destacó el crecimiento competitivo de las selecciones de distintas regiones del mundo. El estratega argentino insistió en que las diferencias en el fútbol internacional se han reducido y que cualquier exceso de confianza puede resultar costoso.
“No hay que subestimar a nadie”, afirmó Lorenzo al analizar al rival de este miércoles en el estadio Azteca. El entrenador describió a Uzbekistán como un equipo sólido, con una idea de juego definida, capacidad para defender en bloque bajo y peligrosidad en los contragolpes y las acciones de pelota quieta. Además, resaltó el trabajo de su cuerpo técnico y la calidad de varios de sus futbolistas.
El seleccionador explicó que Colombia deberá tener paciencia para encontrar espacios y generar oportunidades de gol. En ese sentido, señaló que la clave estará en la claridad y precisión a la hora de desarrollar las jugadas ofensivas frente a una defensa que suele agruparse con tres o cinco hombres en el fondo.
Lorenzo también se refirió al significado especial de disputar el estreno mundialista en el estadio Azteca, escenario histórico del fútbol mundial. El argentino recordó las actuaciones legendarias de Pelé y Diego Maradona en ese recinto y reconoció la emoción que representa dirigir allí a la selección colombiana.
En cuanto al estado de la plantilla, el entrenador celebró que los 26 jugadores convocados se encuentren disponibles y destacó especialmente la evolución física de James Rodríguez, a quien considera una pieza clave para aportar creatividad y equilibrio en el mediocampo. Asimismo, expresó su confianza en el liderazgo de Luis Díaz, llamado a ser uno de los referentes ofensivos del combinado nacional.
Finalmente, el técnico aseguró que Colombia llega preparada para afrontar las condiciones de Ciudad de México, ubicada a 2.240 metros sobre el nivel del mar, y manifestó su optimismo de cara al inicio de la cita orbital, con el objetivo de comenzar el torneo con una victoria que impulse las aspiraciones del equipo en el Grupo K.