Un equipo de la Defensoría del Pueblo, sede Regional Atlántico, realiza en este momento una inspección al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, ante denuncias por el avanzado estado en descomposición en el que entregan los cuerpos, debido al daño que presenta la cámara de refrigeración.
La supervisión se dio luego de que la autorización para inspeccionar el lugar fuera aprobada por directivos desde Bogotá, tras solicitud escrita hecha por la Directora regional de la Defensoría Carolina Gómez Urueta.
Los funcionarios ingresaron al Instituto con equipo de bioseguridad.
Recordemos que la comisión llegó a la morgue el día de ayer. Sin embargo, no lograron realizar dicho procedimiento ante la negativa de la Directora regional de Medicina Legal.
La Defensoría del Pueblo, sede Regional Atlántico, también interviene a nivel central, para indagar el estado de los demás Institutos.
La diligencia de la entidad se suma la que tuvo lugar el pasado jueves 17 de julio, cuando el Ministerio de Trabajo inspeccionó las sede de Medicina Legal, después de las denuncias del sindicato de la entidad.
El pasado domingo, Zona Cero publicó un informe donde se denuncia que la cámara de refrigeración del instituto no funciona desde hace siete meses y, por ende, los cuerpos están siendo entregados en avanzado estado descomposición.
La morgue de Medicina Legal en la ciudad solo permite almacenar entre 15 y 20 cuerpos, pero su estado deplorable ha generado que los cuerpos están arrumados en el suelo.
Incluso, hay cadáveres que han durado semanas y hasta meses en la cámara de refrigeración, hasta que por fin son entregados a sus familias.
La situación ha llegado a un punto que el IED Inocencio Chincá, a más 100 metros de distancia de Medicina Legal, ha debido suspender clases en varias ocasiones por los fuertes olores.










