
El abogado Miguel Ángel Del Rio, quien representa a las víctimas en el proceso que se sigue por el homicidio de Óscar Eduardo Rodríguez Pomar, hijo del dueño de la sastrería GQ en Barranquilla y por el cual se investiga al presunto narcotraficante Ñeñe Hernández, se refirió a las grabaciones de interceptaciones conocidas recientemente y que han desatado un escándalo político a nivel nacional, conocido como la Ñeñe Política.
Del Río consideró que el asesinado Ñeñe Hernández jugaba doble en materia política, pues según las conversaciones, este sujeto le «quitaba la plata al entonces candidato Germán Vargas, pero respaldaba a Iván Duque».
El jurista dijo desconocer hasta dónde estaría implicado en estos hechos el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Sobre el homicidio de Eduardo Rodríguez Pomar, el precisó que este proceso lo tenía engavetado el entonces fiscal general Néstor Humberto Martínez y afirmó que el Fiscal del caso tenía conocimiento de las interceptaciones que fueron legales y que están en la Fiscalía 21 de crimen organizado.
Como se ha denunciado ampliamente, por extrañas circunstancias estas grabaciones no fueron compulsadas en su momento para investigar la presunta compra de votos para la candidatura de Iván Duque en el departamento de La Guajira.











