El presidente Gustavo Petro hizo un reconocimiento al Congreso de la República durante la instalación del último periodo de sesiones ordinarias, resaltando que, a diferencia del pasado, hoy en el Legislativo se debaten los problemas del pueblo colombiano y no temas relacionados con el crimen o la corrupción estatal.
“Ya no se discute sobre cómo cayeron 6.402 jóvenes bajo las balas oficiales solo para presentar cifras mentirosas de seguridad, ni sobre los nexos entre poderes estatales y el paramilitarismo”, aseguró el mandatario al rendir su informe de gestión del tercer año de gobierno.
Petro destacó que, en cambio, hoy en el Congreso se discute sobre reformas como la laboral, lo que marca una diferencia sustancial. “Aquí lo que ha habido es debate, y ya no sobre el crimen, ya no sobre la muerte, sino sobre las reformas necesarias que necesita este país para ser una gran nación”, sostuvo.
El jefe de Estado enfatizó que “ahora debatimos sobre los problemas del pueblo y eso sí se llama democracia. A ninguno perseguimos, nos derrotan aquí una y otra vez, y a veces triunfamos”.
«Ya no hay congresistas presos»
Petro comparó el actual Congreso con el que conoció en su época como legislador. “Ya estamos en el tercer año de mi gobierno, no está el 30 % de los senadores presos. Diferencia sustancial, si es que queremos hablar de democracia», afirmó.
Recordó que una tercera parte del Senado en el pasado fue enviada a prisión por decisiones de la Corte Suprema de Justicia y señaló: “A mí no me gusta la prisión ni la cárcel, la viví yo mismo como rebelde. Me gusta la verdad y hay quienes tiemblan. No deberían temblar. Por la verdad no se puede temblar si la conciencia es clara”.
“Un Gobierno que no intercepta”
Durante su intervención, Petro afirmó que su gobierno no recurre a prácticas ilegales como interceptaciones telefónicas. “Aquí no hay nadie que pueda decir que el presidente de la República le dio orden al DAS o quien haga sus veces para interceptar comunicaciones de congresistas de la oposición”, afirmó.
Denunció que durante su paso por el Congreso logró demostrar, con nombre propio y pruebas judicializadas, la existencia de una «gobernanza paramilitar» en Colombia. “Eso no se puede llamar democracia”, sentenció.
Defensa de la Constitución del 91
El presidente también se refirió a la vigencia y el valor de la Constitución de 1991, que consideró “una revolución” frente a la de 1886, que rigió el país por más de un siglo. “Nosotros derogamos la Constitución de 1886. Fue un acto histórico. No se había podido en un siglo”, subrayó.
Lamentó que muchos sectores aún mantengan en su espíritu la antigua carta política, y cuestionó que consideren la Constitución del 91 como “subversiva” o “populista”.
“Una nueva época”
Al concluir su discurso, Petro hizo un llamado a que esta legislatura marque un cambio de época. “No más esclavitud, no más feudalismo, no más ignorancia, no más atraso, no más mentira”, dijo.
Y cerró exaltando el papel de Colombia como centro de vida y diversidad en el mundo: “Empezó como gritó el 20 de julio el pueblo de Colombia: una república democrática y popular, profundamente diversa y viva, el país de la belleza, la potencia mundial de la vida”.









