La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) Seccional Norte expresó su preocupación por la reversión del proyecto de Iniciativa Privada (IP) Autopistas del Caribe, cuya operación pasará al Instituto Nacional de Vías (Invías) a partir del próximo 22 de julio.
El director ejecutivo del gremio, Héctor Carbonell, calificó la decisión anunciada por el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Óscar Torres, como una “mala noticia”, al considerar que genera incertidumbre sobre el futuro de uno de los corredores viales más importantes para los departamentos de Atlántico y Bolívar.
“Nosotros no podemos celebrar, en ningún sentido, que esta importante concesión se esté revirtiendo en este momento. Los tiempos ya estaban establecidos y el próximo 21 de julio la concesión entregará oficialmente al Invías la operación y el mantenimiento de la vía. Sin embargo, para nosotros esta es una muy mala noticia”, afirmó Carbonell.
Preocupación por las obras pendientes y el mantenimiento
El dirigente gremial aseguró que, pese a los requerimientos y derechos de petición enviados al Invías, aún no existe claridad sobre aspectos fundamentales relacionados con el futuro del corredor.
Entre ellos mencionó las obras que estaban previstas dentro del contrato de concesión, el número de estaciones de peaje que permanecerán en funcionamiento y la forma en que se garantizarán la operación y el mantenimiento de la carretera.
“El hecho de que la vía pase a ser operada y mantenida por el Invías plantea dos grandes interrogantes. El primero es quién va a construir las obras que la vía necesita. El segundo es que el Invías no garantiza la operación y el mantenimiento con los estándares que hoy tiene ese corredor”, señaló.
Advierte sobre un posible deterioro de la vía
Carbonell sostuvo que la experiencia con otras carreteras administradas por el Invías genera inquietud sobre la conservación de este corredor estratégico.
Como ejemplo, mencionó el estado del tramo comprendido entre el aeropuerto Ernesto Cortissoz y el colegio Inem, cuya administración está a cargo de esa entidad.
“Una vía de estas condiciones, con el volumen de tráfico que soporta, probablemente se deteriorará muy rápido si no se ejecutan las labores periódicas de operación y mantenimiento que normalmente realizaba la concesión”, explicó.
Por ello, insistió en que el Gobierno nacional debe garantizar los recursos necesarios para evitar el deterioro de la infraestructura.
Propone una nueva concesión para el corredor
El director de la CCI Norte consideró que el proyecto Autopistas del Caribe pudo haberse ajustado mediante modificaciones a su alcance, en lugar de finalizar la concesión.
“Se pueden redefinir los alcances del proyecto, modificar algunas obras e incluso evaluar la instalación de ciertas casetas. Lo que no compartimos es que la salida haya sido acabar con la concesión”, manifestó.
En ese sentido, solicitó al Invías informar cuántos peajes continuarán operando, explicar quién ejecutará las obras pendientes y asegurar los recursos para la conservación de la vía.
Asimismo, hizo un llamado al Gobierno entrante para que, a través de la nueva dirección de la ANI y del Ministerio de Transporte, impulse un nuevo esquema de concesión, ya sea mediante una Asociación Público-Privada (APP) o una nueva Iniciativa Privada (IP).
“Esperamos que la nueva ministra de Transporte revise el tema para evitar que este corredor se deteriore y, al mismo tiempo, impulse una nueva iniciativa privada que le dé a esta vía las condiciones que necesita”, concluyó Carbonell.











