El conflicto en Irán podría disparar el precio del petróleo hasta los 120 dólares por barril, con efectos directos en la inflación global y en economías altamente dependientes de la energía, como China, según advirtió en Emisora Atlántico el analista Gabriel Orozco.
El académico explicó que, más allá del cruce de declaraciones y bombardeos, el trasfondo del enfrentamiento apunta a un reordenamiento del equilibrio de poder en Medio Oriente. A su juicio, Estados Unidos respalda a Israel en su intención de contener la influencia iraní, mientras Teherán busca mantener su posición como potencia regional.
No obstante, descartó que un eventual golpe contra la cúpula iraní implique automáticamente un cambio de régimen, debido —según señaló— al arraigo institucional y religioso del sistema político en ese país.
Finalmente, el profesor Orozco consideró que, pese al recrudecimiento de las hostilidades, podrían mantenerse abiertos algunos canales de negociación. Recordó que en escenarios de guerra suelen presentarse demostraciones de fuerza previas a eventuales acuerdos y expresó su expectativa de que la crisis no escale a un conflicto de mayor dimensión.












