Un nuevo informe de BBVA Research reveló que Colombia es el país con mayor dependencia de las remesas en la subregión, al recibir el 53 % de estos recursos desde Estados Unidos, lo que equivale a cerca del 1,5 % del Producto Interno Bruto (PIB). El estudio analiza cómo estos ingresos impactan a miles de hogares colombianos y peruanos ante los cambios en la política migratoria del país norteamericano.
El documento, titulado “Remesas a Argentina, Colombia y Perú: posible impacto de la política migratoria de EE. UU.”, destaca que, pese a la incertidumbre política y a un eventual endurecimiento de los controles migratorios, los flujos de remesas han mostrado una alta resiliencia y no evidencian un retroceso significativo.
En el caso de Colombia, el informe detalla que el país cuenta con una diáspora de aproximadamente 3,7 millones de personas en el mundo y que el total de remesas recibidas desde todos los países representa el 2,8 % del PIB, una cifra comparable con sectores estratégicos de la economía nacional.
De cara a 2026, BBVA Research prevé que, a pesar de las medidas adoptadas por el Gobierno estadounidense, las remesas mantendrán una evolución favorable, aunque con un ritmo de crecimiento más moderado frente a años anteriores. Para Colombia, se espera que la migración continúe, pero a menor velocidad, con una ralentización de las remesas provenientes de Estados Unidos y una mayor resiliencia —aunque también con desaceleración— de las enviadas desde otros países.
El informe también señala que el impuesto del 1 % a las remesas en Estados Unidos, que entrará en vigencia el 1 de enero de 2026, tendrá un impacto limitado, ya que solo aplicará a transferencias físicas como efectivo y giros, mientras que las transferencias bancarias electrónicas estarán exentas.