Según la Encuesta de Calidad de Vida (ECV) 2025 del DANE, el 40,8 % de los hogares del país habita en una vivienda arrendada o subarrendada, marcando el cuarto año consecutivo en el que esta modalidad lidera en Colombia.
Este comportamiento confirma un cambio estructural en el mercado habitacional colombiano y refuerza la necesidad de reconocer el arriendo como un componente central en la política de vivienda.
“Por departamentos, el mayor porcentaje de hogares que viven en arriendo o subarriendo se registra en Bogotá, con 57,4 %, seguida de Meta (47,9 %), Risaralda (47,8 %) y Cundinamarca (47,4 %). En contraste, los menores porcentajes se observan en Vaupés (8,0 %), Vichada (16,4 %) y Guainía (17,0 %)”, indicó la Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz (Fedelonjas).
Además, señaló que la tendencia se viene fortaleciendo de manera sostenida. “Mientras en 2019 el porcentaje de hogares en arriendo o subarriendo era de 35,7 %, en 2020 pasó a 36,9 %; en 2021 subió a 38,6 %; en 2022 alcanzó 40,2 %; en 2023 se ubicó en 40,3 %; en 2024 llegó a 40,4 %; y en 2025 escaló a 40,8 %. La evolución muestra que el arriendo ha ganado espacio de forma constante dentro de la estructura habitacional del país”, precisó.
La concentración del arriendo se registra principalmente en zonas urbanas con crecimiento económico y estabilidad laboral.
“Es fundamental que el arrendamiento tenga un lugar prioritario en las políticas públicas de vivienda. Hoy no estamos frente a una tendencia coyuntural, sino ante un cambio estructural del mercado. El arriendo residencial movilizó cerca de $33 billones en 2025 y responde a transformaciones como la urbanización, la movilidad laboral, las nuevas dinámicas familiares y las capacidades financieras de los hogares”, afirmó Mario Ramírez, presidente de Fedelonjas.
Este comportamiento se da en un contexto en el que los hogares colombianos son cada vez más pequeños. El crecimiento de los hogares unipersonales y monoparentales abre espacio para formatos de vivienda compartida y flexible. En este modelo cobra relevancia la segmentación del consumidor, con perfiles como jóvenes profesionales, trabajadores del sector salud y estudiantes.












