En el marco del Congreso Nacional de Transición Energética Justa y Adaptación al Cambio Climático 2026, realizado en la Universidad del Norte, el superintendente Felipe Durán Carrón cuestionó el actual modelo energético del país, al considerar que está generando altas utilidades para las empresas mientras mantiene elevados los costos para los usuarios.
El funcionario reveló que en 2024 las compañías del sector registraron utilidades operativas cercanas a los $18 billones, una cifra que, según dijo, abre un debate sobre la estructura tarifaria que enfrentan los colombianos.
Durán explicó que el sistema actual de fijación de precios en bolsa mayorista provoca que la energía no se cobre al costo más bajo de producción, sino al de la tecnología más costosa que entra al final del mercado. “¿Cómo es posible que un kilovatio de energía que cuesta $90 termine pagándose a $1.000?”, cuestionó.
En ese sentido, advirtió que, aunque el Gobierno ha implementado medidas para reducir las tarifas, los usuarios, especialmente de estratos 1 y 2, continúan asumiendo costos elevados, mientras las utilidades empresariales siguen en aumento.
El superintendente enfatizó que para lograr la sostenibilidad del sistema en la región Caribe es necesario avanzar en la transición energética, la autogeneración solar y un cambio estructural en el modelo de mercado, que deje de privilegiar las tecnologías más costosas.
Asimismo, señaló que en el caso de Air-e, cerca del 60 % de los usuarios pertenecen a estratos 1 y 2, y un 13 % corresponde a barrios no normalizados, lo que agrava el impacto social de las tarifas.
Finalmente, reiteró que el país debe replantear el esquema actual para garantizar un servicio más equitativo: “Mientras las utilidades de las empresas crecen, los costos para los usuarios más pobres siguen siendo altos. Hay que cambiar el modelo”, concluyó.












