En momentos en que Colombia se prepara para elegir a su próximo presidente de la República y definir el rumbo del país para los próximos años, tres centros de pensamiento del Caribe colombiano presentaron “Caribe 2030: prioridades para una agenda de desarrollo regional”, una hoja de ruta que busca posicionar los principales retos y oportunidades de la región en el centro del debate nacional.
La publicación, elaborada por Fundesarrollo, Cesore y Atarraya, reúne evidencia, diagnósticos e intervenciones públicas en áreas estratégicas para el desarrollo regional, con el propósito de aportar insumos concretos a los candidatos presidenciales y a los responsables de la toma de decisiones en los niveles nacional y territorial.
El documento parte de una realidad contundente: aunque el Caribe concentra cerca del 22 % de la población colombiana, alberga el 41 % de las personas que viven en condición de pobreza multidimensional. A ello se suman desafíos asociados a la generación de empleo de calidad, la inseguridad, la expansión del crimen organizado, la transición demográfica, las brechas educativas, la sostenibilidad ambiental y la necesidad de garantizar servicios públicos e infraestructura acordes con las demandas de una región en crecimiento.
“Las decisiones que adopte el próximo Gobierno nacional tendrán efectos determinantes sobre el bienestar y las oportunidades de millones de habitantes del Caribe. Por eso resulta fundamental que las prioridades de la región hagan parte de la conversación nacional y de la agenda de desarrollo del país”, señalan las organizaciones autoras del documento.
La cartilla identifica acciones prioritarias en once áreas clave: seguridad y crimen organizado, pobreza, salud pública, educación, mercado laboral, juventud, energía, infraestructura, sostenibilidad ambiental, demografía y transparencia. Su objetivo es contribuir a la construcción de intervenciones públicas más efectivas, adaptadas a las realidades territoriales y orientadas a cerrar brechas históricas.
Más allá de un diagnóstico, “Caribe 2030” constituye un llamado a reconocer el papel estratégico de la región en el crecimiento económico, la transición energética, la competitividad y la cohesión social de Colombia. Las organizaciones promotoras destacan que el desarrollo nacional pasa necesariamente por impulsar un Caribe más productivo, seguro, equitativo y resiliente.
“La agenda de desarrollo del país no puede construirse de espaldas a los desafíos y oportunidades del Caribe colombiano. Esta propuesta busca aportar evidencia y recomendaciones para que la región tenga un lugar prioritario en las decisiones que marcarán la próxima década”, afirman los centros de pensamiento.










