La educación superior en América del Sur enfrenta el reto de transformarse sin perder de vista las profundas desigualdades sociales de la región. Esa fue una de las principales conclusiones del panel ‘Tradición en transición: Educación superior en América del Sur’, desarrollado en el marco del Latin America Universities Summit 2026, donde rectores y académicos debatieron sobre el futuro de las universidades frente a los cambios tecnológicos, la inteligencia artificial y las brechas de acceso.
Durante la conversación, el rector de la Universidad Privada Boliviana, Oscar Molina, advirtió que América Latina no puede quedarse viendo pasar el tren de las nuevas revoluciones tecnológicas, pues eso ampliaría aún más las desigualdades históricas de la región. El académico insistió en que las universidades deben formar profesionales capaces de adaptarse durante los próximos 20 años y destacó que los docentes serán clave en esa transformación.
Por su parte, Dawisson Belém-Lopes, representante de la Federal University of Minas Gerais, aseguró que las universidades dejaron atrás una internacionalización superficial centrada únicamente en movilidad académica y ahora están enfocadas en el impacto social, ambiental y económico.
A su turno, Jairo Torres, presidente de la Asociación Colombiana de Universidades, llamó la atención sobre las brechas territoriales en el acceso a la educación superior. Señaló que, mientras algunas regiones superan la media nacional de cobertura, departamentos como Córdoba y Chocó mantienen rezagos importantes.
Por otro lado, Raquel Bernal, rectora de la Universidad de los Andes, sostuvo que la educación sigue siendo el principal vehículo de movilidad social, aunque advirtió que esa promesa solo puede cumplirse con altos estándares de calidad.











