El Gobierno de Colombia condenó este martes ante la Organización de Estados Americanos (OEA) las acciones militares unilaterales de Estados Unidos en Venezuela, que derivaron en la captura del presidente Nicolás Maduro, al considerar que constituyen una grave amenaza para la seguridad y la soberanía de la región.
Durante una sesión extraordinaria convocada por Colombia, el viceministro de Relaciones Exteriores, Mauricio Jaramillo, afirmó que la operación ejecutada el pasado 3 de enero en Caracas representa una “clara violación del derecho internacional” y alertó sobre los riesgos que este tipo de acciones implican para la estabilidad hemisférica.
“La democracia no puede ser resultado de la coerción ni de una intervención externa”, sostuvo Jaramillo ante los Estados miembros, subrayando que la defensa del orden jurídico internacional debe ser un principio común para la región.
En contraste, el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Leandro Rizzuto, rechazó que la actuación de su país pueda calificarse como una intervención contra la soberanía venezolana. Según el diplomático, la captura de Maduro representa un avance en el camino hacia la democracia.
“Hemos detenido al jefe de una estructura criminal. Este hemisferio es donde vivimos y tenemos la obligación de protegerlo de amenazas como el narcotráfico, que acaba con vidas en nuestro país”, afirmó Rizzuto, al defender la operación estadounidense.
El intercambio evidenció las profundas divisiones diplomáticas en el continente frente a la detención de Maduro y reavivó el debate sobre los límites de la acción internacional, la soberanía de los Estados y las vías legítimas para la resolución de crisis políticas en la región.












