El Partido Comunista de Cuba (PCC) confirmó este viernes que representantes del Gobierno de la isla han sostenido conversaciones recientes con funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, con el objetivo de explorar soluciones a las diferencias que mantienen ambos países.
La información fue divulgada a través de un comunicado difundido en redes sociales, en el que se indicó que los contactos se han desarrollado bajo la dirección del general Raúl Castro, como líder de la Revolución, y del presidente Miguel Díaz-Canel, junto con las principales estructuras del Partido, el Estado y el Gobierno cubano.
Posteriormente, en un mensaje grabado, Díaz-Canel explicó que los intercambios buscan abrir espacios de diálogo entre ambas naciones.
“Cuba ha sostenido conversaciones con representantes del Gobierno de Estados Unidos orientadas a buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos”, afirmó el mandatario.
Diálogo aún sin acuerdos concretos
Según el presidente cubano, el objetivo inicial de estos contactos ha sido identificar los principales problemas entre los dos países y evaluar posibles soluciones, aunque reconoció que todavía no se han alcanzado acuerdos concretos.
Díaz-Canel indicó que las conversaciones también buscan determinar la disposición de ambas partes para concretar acciones que beneficien a los pueblos de ambos países, así como identificar áreas de cooperación para enfrentar amenazas comunes y garantizar la seguridad regional.
El mandatario agregó que el proceso se maneja con cautela debido a su impacto en las relaciones bilaterales.
“Se trata de un proceso muy sensible que se conduce con seriedad y responsabilidad porque afecta los vínculos bilaterales entre las dos naciones”, señaló.
Condiciones planteadas por Cuba
Durante los intercambios, la parte cubana reiteró que cualquier avance en las relaciones debe darse sobre bases de igualdad, respeto a los sistemas políticos de cada país, la soberanía y la autodeterminación.
En los últimos meses, Estados Unidos ha incrementado la presión sobre Cuba, entre otras medidas limitando la entrada de importaciones de petróleo a la isla, que actualmente produce apenas un tercio del crudo que necesita para cubrir su demanda












