Una nueva serie de ataques incendiarios se registró en la madrugada de este domingo en la provincia ecuatoriana de Esmeraldas, fronteriza con Colombia, donde seis vehículos fueron incendiados de manera simultánea en distintos sectores, sin que se reportaran personas heridas.
De acuerdo con información de la prensa local, los hechos ocurrieron en un lapso de una hora, entre las 2:30 y las 3:30 de la mañana, y serían ataques direccionados, según las primeras hipótesis de la Policía, que ya adelanta labores para establecer la trazabilidad de los atentados e identificar a los responsables.
El primer caso se presentó en el sector de San Martín de Porres, donde fue incendiado un taxi. Minutos después, una furgoneta fue quemada en la calle Los Almendros. Posteriormente, en la zona de Casa Bonita, dos vehículos más fueron vandalizados e incinerados.
Otros ataques se registraron en el barrio La Guacharaca y en el sector de Nuevos Horizontes, completando los seis automotores afectados. Testigos aseguraron que sujetos encapuchados rociaron combustible sobre los vehículos y luego les prendieron fuego.
El Cuerpo de Bomberos de Esmeraldas atendió las emergencias para evitar que las llamas se propagaran a viviendas cercanas, logrando controlar la situación.
Esta ola de ataques recuerda los hechos ocurridos el 29 de diciembre de 2023, cuando ocho vehículos fueron incinerados en la misma provincia, aunque en aquella ocasión también se registraron enfrentamientos armados en las vías.
Ecuador atraviesa una escalada de violencia sin precedentes. Según cifras del Ministerio del Interior, entre enero y junio se registraron 4.619 homicidios, el semestre más violento desde que existen registros, lo que representa un incremento del 47 % frente al mismo periodo de 2024.
Las autoridades atribuyen esta situación a la disputa territorial entre bandas del crimen organizado, fenómeno que llevó al presidente Daniel Noboa a declarar en enero de 2024 el “conflicto armado interno” contra estas estructuras, catalogadas como organizaciones terroristas.
Pese a esa medida, un reciente informe de la organización ACLED advirtió que la violencia criminal no ha disminuido en 2025, año en el que el 71 % de la población ecuatoriana estuvo expuesta a hechos violentos, y alertó que la situación podría agravarse en 2026.












