El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este sábado que la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, así como los ataques militares ejecutados por Estados Unidos, “cruzan una línea inaceptable” y representan una grave violación al derecho internacional.
En un comunicado oficial, Lula señaló que la operación militar lanzada durante la madrugada, que incluyó bombardeos en Caracas y otras regiones de Venezuela, constituye una “afrenta gravísima a la soberanía” del país sudamericano y un precedente extremadamente peligroso para la comunidad internacional.
“Atacar países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte se impone sobre el multilateralismo”, advirtió el mandatario brasileño.
Lula sostuvo que la acción de Estados Unidos evoca los peores episodios de interferencia en la política latinoamericana y amenaza la preservación de América Latina y el Caribe como una zona de paz, principio que Brasil ha defendido de manera reiterada en escenarios internacionales.
En ese contexto, el jefe de Estado afirmó que Naciones Unidas debe responder de forma “vigorosa” frente a lo ocurrido y reiteró que Brasil está dispuesto a promover el diálogo y la cooperación como vía para evitar una escalada del conflicto.
El presidente recordó que a comienzos de diciembre sostuvo conversaciones separadas con Donald Trump y con Nicolás Maduro, en un intento por mediar en la crisis, la cual se había intensificado meses atrás con el despliegue de una flota de guerra estadounidense frente a las costas venezolanas.
Lula ha sido uno de los principales críticos de la estrategia militar de Estados Unidos en América Latina y el Caribe, y ha insistido en que la región debe mantenerse al margen de confrontaciones armadas. En septiembre, el Gobierno de Trump inició ataques contra embarcaciones civiles, que Washington vinculó con redes de narcotráfico, acusaciones que también ha utilizado para justificar sus acciones contra el Gobierno de Maduro.












