El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que permite al país imponer aranceles a los bienes procedentes de naciones que vendan o suministren petróleo a Cuba, de forma directa o indirecta.
En el documento, el mandatario sostuvo que la situación relacionada con la isla representa “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EE. UU.”, razón por la cual declaró una emergencia nacional para sustentar la medida.
La orden establece la creación de un sistema arancelario especial, mediante el cual Washington podrá aplicar gravámenes adicionales a las importaciones provenientes de países que mantengan vínculos comerciales energéticos con Cuba. La determinación inicial sobre si un país suministra crudo a la isla quedará en manos del secretario de Comercio, Howard Lutnick, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, decidirá si procede la imposición del arancel y su alcance.
Trump ha reiterado en pronunciamientos previos que el Gobierno cubano enfrenta un escenario crítico, especialmente tras el ataque de Estados Unidos a Venezuela el pasado 3 de noviembre, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, hoy procesados por cargos de narcotráfico en Nueva York.
Desde la perspectiva de Washington, el eventual fin del suministro de crudo venezolano a Cuba podría acelerar un cambio de régimen en la isla, que atraviesa una profunda crisis económica y social, marcada por escasez de combustible, inflación y deterioro de los servicios básicos.











