Un total de 96 homicidios se registraron en el departamento del Atlántico durante el primer mes de 2026: 85 en Barranquilla y su área metropolitana, y 11 en el resto del departamento.
Al cierre de enero de 2025 se habían presentado 78 asesinatos en la capital del Atlántico y su área metropolitana, lo que indica que en el presente año hubo un aumento de siete crímenes, equivalente a un incremento del 9 %.
En el mes de enero de 2026 se registraron 45 homicidios en Barranquilla, 27 en Soledad, cinco en Malambo, cuatro en Puerto Colombia y cuatro en Galapa.
En el resto del departamento del Atlántico, el 2026 comenzó como terminó el año anterior, con Baranoa liderando el ránking negativo con cuatro asesinatos, seguido de Sabanagrande, Juan de Acosta y Santo Tomás, con dos casos cada uno, y Repelón, con un homicidio.
Según las estadísticas, el oficio con más víctimas mortales en el inicio de 2026 fue el de mototaxista. Ocho hombres dedicados a esta actividad fueron asesinados a bala: cinco en Barranquilla, y uno en Malambo, Soledad y Puerto Colombia, respectivamente.
Le sigue el oficio de cobradiario, con seis personas asesinadas en medio de disputas por las rutas de cobro: cuatro en Soledad y dos en Barranquilla.
El top tres de los oficios con mayor número de víctimas lo cierran los taxistas. De acuerdo con los registros, cuatro conductores fueron ultimados: dos en Barranquilla y dos en Soledad. Tres de ellos presentaban anotaciones judiciales.
Los registros estadísticos también resaltan que la principal causa de los homicidios en Barranquilla y su área metropolitana está relacionada con la disputa por el control del tráfico de estupefacientes.
De las 78 muertes contabilizadas en esta zona, 32 podrían atribuirse a esta conducta delictiva, y en la mayoría de estos crímenes, según informes de la Policía Metropolitana de Barranquilla (Mebar), estarían involucradas las dos bandas criminales con mayor injerencia en el territorio: ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’.
Durante enero de 2026 fueron asesinadas cinco mujeres, sin que se registraran feminicidios. En estos casos, las víctimas perdieron la vida en medio de ajustes de cuentas.
Por último, en enero se presentaron cuatro muertes injustas que despertaron la indignación y el repudio de la sociedad atlanticense:
El 2 de enero, murió en el barrio La Luz, en medio de un fuego cruzado y por una bala perdida, el grumete de la Armada Nacional Jair de Jesús Cantillo Barreto, de 20 años, cuando se movilizaba en un taxi.
El 18 de enero fue asesinado el optómetra Carlos Enrique Rojas Ávila, de 53 años, quien fue ultimado por delincuentes para robarle una cadena de oro y un celular, mientras observaba el partido de su hijo en la cancha del barrio El Carmen.












