La misión Artemis II despegó con éxito este miércoles desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida), marcando un nuevo hito en la exploración espacial al convertirse en el primer vuelo tripulado hacia la órbita lunar desde 1972.
El lanzamiento se realizó a las 6:35 p.m. hora local (5:35 p.m. en Colombia), a bordo del cohete Space Launch System (SLS), el más potente desarrollado por la NASA, que transporta la cápsula Orión con cuatro astronautas en una misión que se extenderá por 10 días.
Aunque la misión no contempla un alunizaje, su objetivo principal es orbitar la Luna y sentar las bases para futuras expediciones tripuladas al satélite natural.
Tripulación diversa y misión histórica
La tripulación está integrada por el comandante Reid Wiseman, junto a los astronautas Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen.
El equipo marca un hito por su diversidad: Glover se convierte en el primer astronauta afrodescendiente en viajar hacia la Luna, Koch en la primera mujer en esta trayectoria, y Hansen en el primer no estadounidense en participar en una misión de este tipo.
Previo al despegue, la directora de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, destacó el significado de la misión, resaltando que los astronautas llevan consigo “las esperanzas y sueños de una nueva generación”.
Superan contratiempos previos
Minutos antes del lanzamiento, los equipos técnicos resolvieron inconvenientes relacionados con un sensor de temperatura de batería y el sistema de comunicaciones, sin que estos afectaran el despegue.
La misión ya había sido aplazada previamente por cerca de un mes debido a ajustes técnicos.
Camino hacia el regreso a la Luna
Artemis II es la segunda misión del programa Artemis, luego del vuelo no tripulado de 2022, y forma parte de la estrategia de la NASA para retomar la exploración lunar.
Las próximas fases del programa contemplan el regreso de astronautas a la superficie lunar en 2028, así como la eventual instalación de una base permanente, que servirá como plataforma para futuras misiones hacia Marte.
Con este lanzamiento, la NASA da un paso clave en su objetivo de reestablecer la presencia humana en la Luna, más de cinco décadas después de la misión Apolo 17.











