Del 27 de marzo al 5 de abril, el Atlántico se convierte en epicentro de la espiritualidad y la tradición con la Ruta de la Fe 2026, una estrategia liderada por la Gobernación que integra una amplia agenda religiosa, cultural y gastronómica en los municipios del departamento.
La iniciativa, impulsada a través de la Secretaría de Cultura y Patrimonio, contempla 21 eventos principales seleccionados por convocatoria pública, orientados a la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial y al fortalecimiento de las tradiciones de Semana Santa.
Entre las actividades destacadas se encuentran celebraciones religiosas en Baranoa, Sabanalarga y Soledad, así como festivales culturales y gastronómicos en municipios como Galapa, Luruaco y Juan de Acosta, donde la tradición del dulce y la cocina ancestral cobran protagonismo.
“La Semana Santa en el Atlántico es una mezcla única de religiosidad y expresión popular. Con la Ruta de la Fe protegemos saberes y memorias que nos conectan con nuestras raíces”, afirmó el gobernador Eduardo Verano de la Rosa.
Más de 400 eventos en todo el departamento
La programación de este año incluye cerca de 430 actividades religiosas en 23 municipios y dos corregimientos, entre ellas alrededor de 100 procesiones, 40 viacrucis y más de 180 celebraciones eucarísticas, consolidando al Atlántico como referente del turismo religioso en Colombia.
Municipios como Barranquilla, Puerto Colombia, Malambo, Galapa, Luruaco, Ponedera y Suán participan con agendas que combinan actos litúrgicos, representaciones en vivo y expresiones culturales.
Festivales que dinamizan la economía local
Como complemento, la Ruta de la Fe incorpora una variada agenda gastronómica con festivales del dulce y ferias artesanales que impulsan el turismo y la economía en la región.
Entre los eventos más representativos se destacan el Festival del Dulce Tradicional en Luruaco, el Festival del Dulce y el Bejuco en Juan de Acosta, y celebraciones similares en municipios como Manatí, Sabanagrande, Ponedera y Palmar de Varela.
El secretario de Cultura (e), Jorge Ávila, destacó que esta estrategia no solo fortalece la espiritualidad de las comunidades, sino que también dinamiza el turismo cultural y promueve el reconocimiento de estas tradiciones como un legado vivo.
Con esta apuesta, el Atlántico reafirma su posicionamiento como un destino turístico religioso y cultural, integrando fe, identidad y desarrollo económico durante la Semana Santa.












