El alcalde de Polonuevo, Óscar Avilez, denunció que el robo de agua por parte de un conjunto de cabañas campestres en el municipio de Sabanagrande está afectando gravemente el suministro del servicio en su localidad.
Según el mandatario, el agua que abastece a Polonuevo es captada del río Magdalena en Sabanagrande y luego transportada por una tubería de 16 pulgadas hasta la planta conocida como La Chorrera, desde donde se distribuye al municipio. Sin embargo, durante revisiones realizadas por la empresa Triple A se detectaron conexiones ilegales hechas por conjuntos de cabañas campestres con piscinas y lagos artificiales.
Avilez explicó que estas construcciones habrían instalado tuberías de cuatro y seis pulgadas, conectadas de manera ilegal al sistema principal, lo que reduce el caudal que debe llegar a Polonuevo, municipio que cuenta con cerca de 22 mil habitantes.
El alcalde también aseguró que, cuando funcionarios de la empresa han intentado intervenir para desmontar las conexiones, han enfrentado resistencia. ‘En varias ocasiones han ido algunos funcionarios para revisar, pero han sido sacados por personas de la comunidad. Nos informan incluso de presencia de personas armadas y vehículos de alta gama cuando se realizan los operativos’, afirmó.
El mandatario municipal consideró que las pérdidas de Triple A por el robo de agua podrían alcanzar cerca de 900 millones de pesos mensuales.
Ante esta situación, el mandatario pidió la intervención de la Fiscalía para investigar y judicializar a los responsables. Asimismo, hizo un llamado al alcalde de Sabanagrande para que asuma el liderazgo y ayude a frenar estas conexiones ilegales que están afectando el suministro de agua potable para la población de Polonuevo.









