El Instituto Nacional de Vías (Invías) asumió, a partir de este miércoles, la operación y el mantenimiento del corredor Cartagena–Barranquilla, tras la finalización anticipada del contrato de concesión de Autopistas del Caribe, notificada por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) en enero de 2026.
Esta transición se ha desarrollado conforme al proceso de reversión previsto contractualmente entre la ANI, el Ministerio de Transporte y el concesionario.
De acuerdo con Juan Guillermo Jiménez, director general del Invías, «esta vía es fundamental para la movilidad entre Bolívar y Atlántico y para la conectividad entre dos de los principales puertos del país».
«Por eso, el Invías, una vez recibida la vía y como lo establece el procedimiento, realiza una verificación técnica integral del estado de la infraestructura y mantiene activos los servicios esenciales desde el primer día», señaló el funcionario.
Frente a las inquietudes sobre el mantenimiento futuro del corredor, Jiménez aseguró que el Invías ya incluyó los recursos necesarios en el borrador del presupuesto de 2027, cuya aprobación corresponderá al Gobierno entrante.
En cuanto a los peajes, la entidad, que desde este miércoles también asumió su operación, adelantará estudios técnicos, financieros y sociales para evaluar aspectos como las tarifas, el eventual retiro de la infraestructura u otras alternativas, con el aval del Ministerio de Transporte, autoridad competente para adoptar esa determinación.
El Invías precisó que acompañará técnicamente ese proceso, mientras que la decisión final sobre el futuro de los peajes corresponderá al nuevo Gobierno nacional.








