La Gobernación del Atlántico anunció un seguimiento riguroso a los casos de niños quemados con pólvora registrados en los municipios del departamento, en el marco de las celebraciones de fin de año.
“No vamos a tolerar niños quemados por la irresponsabilidad de padres o cuidadores. La pólvora no es un juego y exponer a un menor a este riesgo tiene consecuencias legales, administrativas y sociales”, advirtió José Antonio Luque, secretario del Interior del Atlántico.
El funcionario explicó que todos los casos están plenamente identificados y que se adelanta un trabajo articulado con la Policía de Infancia y Adolescencia, el ICBF y otras autoridades competentes, con el fin de garantizar la protección integral de los menores afectados.
“La quemadura por pólvora en un menor de edad constituye maltrato por negligencia. No se trata de un accidente menor ni de un simple descuido, sino de una grave vulneración de los derechos de los niños y niñas”, recalcó Luque.
De acuerdo con el balance preliminar, en el Atlántico se han reportado 47 casos de personas quemadas por pólvora, varios de ellos menores de edad, lo que ha encendido las alertas de las autoridades departamentales.
Entre las medidas adoptadas se encuentran la activación de rutas de atención y la apertura de procesos administrativos de restablecimiento de derechos, los cuales pueden derivar en limitaciones a la patria potestad, pérdida de la custodia y sanciones económicas severas para los responsables.
“Proteger a los niños es una obligación, no una opción. Hacemos un llamado a la responsabilidad, al cuidado y al respeto por la vida y la integridad de nuestros menores”, concluyó el secretario del Interior del Atlántico.












