Más de 500 niños y niñas del Megabarrio Villas de San Pablo, en Barranquilla, se han beneficiado de la transformación de ambientes educativos y la entrega de material pedagógico en nueve unidades educativas del sector, como parte del programa Fortalecimiento a Cuidadores, liderado por la Fundación Santo Domingo y operado por la Fundación Tiempo Feliz.
La iniciativa, que se desarrolla desde hace dos años, busca mejorar la calidad de la atención a la primera infancia mediante procesos de acompañamiento pedagógico, adecuación de espacios y dotación de recursos didácticos en jardines y unidades de servicio.
Según las organizaciones, los menores ahora cuentan con espacios diseñados para la exploración, el juego y la creatividad, que favorecen el aprendizaje y fortalecen entornos protectores y estimulantes.
“En la Fundación Santo Domingo trabajamos por la calidad educativa de la primera infancia. Con este programa hemos logrado impactar a cientos de familias y agentes educativas que hoy cuentan con herramientas que promueven el bienestar y la calidad de vida de los niños y niñas del Megabarrio”, afirmó Sandra Romero, gerente del Megabarrio Villas de San Pablo.
El programa contempla cinco componentes principales: acompañamiento pedagógico a las agentes educativas, adecuación de espacios, entrega de material didáctico, participación de artistas y profesionales en los procesos formativos, y embellecimiento de las áreas de aprendizaje.
Espacios renovados para el aprendizaje
La intervención permitió remodelar nueve unidades educativas y transformar ocho ambientes de aprendizaje, con la participación activa de docentes, artistas y equipos pedagógicos.
De esta manera, espacios que anteriormente estaban deteriorados o subutilizados fueron convertidos en entornos pedagógicos coloridos y funcionales, pensados para estimular el desarrollo integral de la primera infancia.
“Para nosotros el ambiente es el ‘tercer maestro’. Al transformar estos espacios no solo estamos mejorando la infraestructura, sino creando ecosistemas de aprendizaje donde el niño es el verdadero protagonista”, explicó Diana Peláez, directora de la Fundación Tiempo Feliz.
Entre los elementos entregados durante las jornadas de dotación se incluyen cuentos, títeres, instrumentos musicales, teatrinos de madera, kits deportivos, carpas infantiles, parlantes, materiales escolares y pintura para adecuación de paredes, recursos que fortalecen las actividades pedagógicas en los centros educativos.
Para Carmen Pedroza, docente del Megabarrio, el programa ha significado una experiencia transformadora en su práctica educativa.
“Hoy me siento más preparada y conectada con mi labor. Este proceso no solo ha fortalecido mis habilidades como maestra, también ha renovado mi motivación para seguir aportando al desarrollo integral de la primera infancia en nuestra comunidad”, señaló.
Proyección para 2026
Las fundaciones anunciaron que durante 2026 el programa ampliará su impacto, con nuevos mejoramientos en planteles educativos y más procesos de formación para cuidadores y agentes educativas.
Además, se continuará fortaleciendo la formación de las familias y la articulación entre instituciones educativas y actores comunitarios, con el objetivo de consolidar una red de apoyo que garantice la protección y el desarrollo integral de los niños y niñas de Villas de San Pablo.
Con estas acciones, el proyecto busca dejar consolidado un sistema de acompañamiento educativo sostenible, que garantice atención de calidad y promueva el bienestar de la primera infancia en esta comunidad de Barranquilla.








