Yiraris Aparicio, viuda del vigilante del polideportivo de la Universidad Autónoma del Caribe que murió presuntamente por falta de atención médica inmediata especializada, manifestó que su esposo siempre reclamó que le pagaran el servicio de salud.
“Por culpa de las directivas de la Universidad se nos fue mi esposo. Nunca pagaron a la EPS, pero sí le descontaban la salud de manera puntual”, expresó en Emisora Atlántico la señora Aparicio.
Señaló que, al momento de lo sucedido, su esposo, Edwin Monterrosa, se encontraba en su vivienda y anotó que no padecía problemas cardíacos.









