El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a arremeter este sábado contra su homólogo colombiano, Gustavo Petro, durante la rueda de prensa en la que entregó detalles sobre la captura de Nicolás Maduro. En su intervención, el mandatario estadounidense lanzó una amenaza directa y reiteró señalamientos relacionados con el narcotráfico.
“Él tiene fábricas, tiene industrias. Está haciendo cocaína y enviándola a Estados Unidos, entonces él sí tiene que mirar y cuidar su trasero”, afirmó Trump al referirse a Petro, en declaraciones que generaron una inmediata reacción política y diplomática.
Las palabras del presidente estadounidense se produjeron luego de que fuera consultado por la posición de Petro, quien horas antes aseguró que no está preocupado por lo que Maduro pueda revelar ante las autoridades estadounidenses tras su captura.
“No estoy preocupado para nada”, escribió el presidente colombiano en su cuenta de X, al responder a un mensaje del periodista Hassan Nassar, quien había sugerido que Petro debía temer posibles declaraciones del líder venezolano, a quien calificó como el “jefe del Cartel de los Soles”.
La tensión entre ambos mandatarios no es nueva. El mes pasado, Trump ya había advertido que Petro sería “el siguiente”, en referencia a la presión que su administración venía ejerciendo contra el gobierno de Nicolás Maduro en el marco de la lucha antidrogas.
Además, en septiembre, la administración estadounidense retiró a Colombia de la lista de países cooperantes en el combate contra las drogas y posteriormente anunció sanciones contra Petro, incluyéndolo en la llamada Lista Clinton, tras acusarlo de ser un “líder del narcotráfico”.
Frente a estos señalamientos, el presidente colombiano reiteró que no tiene nada que ocultar y defendió su trayectoria política. Según afirmó, durante más de una década se dedicó a investigar y denunciar públicamente los vínculos entre sectores del poder político y los narcotraficantes armados.
Las declaraciones de Trump elevan aún más la crisis diplomática entre Colombia y Estados Unidos, en un escenario regional marcado por la captura de Maduro y el endurecimiento de la política estadounidense frente al narcotráfico en América Latina.










