La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) propuso este lunes que la actual campaña electoral en Colombia incluya el debate sobre un “acuerdo nacional”, orientado —según la organización— a superar el conflicto armado y la crisis estructural que atraviesa el país desde hace más de siete décadas.
A través de un comunicado, su Delegación de Paz señaló que la iniciativa está dirigida a fuerzas políticas, sociales y a la ciudadanía, con el propósito de construir un consenso que permita avanzar hacia un modelo de país basado en la democracia, la soberanía, la equidad y la justicia social. El grupo armado planteó que este debate se dé en el marco de las elecciones legislativas del 8 de marzo y presidenciales del 31 de mayo.
El ELN enmarcó su propuesta en un contexto que calificó como de alta tensión regional, al mencionar una supuesta “mayor agresión imperialista” en América Latina, tras la reciente operación militar en Venezuela y las advertencias que —según la guerrilla— se extienden a países como México, Cuba, Nicaragua y Colombia.
De acuerdo con el planteamiento insurgente, el acuerdo nacional debería contemplar, entre otros puntos, una política de soberanía popular, la erradicación de la pobreza, la lucha contra la corrupción, la persecución política y el paramilitarismo, así como un nuevo enfoque económico que priorice las necesidades de las comunidades. También propone un plan integral para enfrentar el narcotráfico con participación comunitaria, la protección de los ecosistemas, la transición hacia energías limpias y una transformación de las Fuerzas Armadas.
La guerrilla sostuvo que un eventual acuerdo de este tipo permitiría una “nueva manera de gobernar” y tendría legitimidad como un proceso constituyente popular, una idea que coincide parcialmente con la intención del Gobierno del presidente Gustavo Petro de promover una Asamblea Nacional Constituyente, luego de las dificultades para sacar adelante varias de sus reformas sociales en el Congreso.
Cabe recordar que el ELN ha adelantado diálogos de paz con distintos gobiernos sin que estos lleguen a un acuerdo definitivo. El proceso más reciente, iniciado en noviembre de 2022, se encuentra prácticamente congelado, en medio de señalamientos del propio presidente Petro, quien ha acusado a la guerrilla de abandonar su lucha política para dedicarse al narcotráfico.
La propuesta del ELN se conoce en un escenario de alta polarización política y con un proceso electoral en marcha, en el que aún no está claro si este planteamiento tendrá eco entre los partidos, el Gobierno y la sociedad civil.










