La Nueva EPS alertó que los embargos judiciales por $2,1 billones comprometen seriamente su operación y la atención en salud de más de 11,7 millones de afiliados a nivel nacional.
Según explicó la entidad, el monto embargado creció de forma acelerada en los últimos meses. En noviembre del año pasado pasó de $422.000 millones a $887.000 millones, pero decisiones posteriores de cuatro juzgados elevaron la cifra hasta los $2,1 billones.
La EPS advirtió que estos recursos son fundamentales para garantizar la prestación de servicios médicos y el pago oportuno a la red prestadora y a los gestores farmacéuticos, por lo que su retención está generando una presión crítica sobre el sistema.
“Tenemos cuentas bancarias bloqueadas y recursos retenidos por distintas fuentes de financiación. Actualmente solo contamos con el giro directo semanal para postular pagos a la red prestadora, con una limitación absoluta para usar recursos de tesorería”, señaló la Nueva EPS.
La entidad recalcó que, de mantenerse esta situación, se afectaría la operación administrativa y el pago a cerca de 5.000 prestadores de servicios de salud, muchos de los cuales dependen financieramente de los recursos que gira la EPS.
De acuerdo con la información entregada, los embargos se concentran en unas 95 IPS, de las cuales el 80 % corresponde a grandes instituciones privadas del país.
Finalmente, la Nueva EPS sostuvo que los recursos de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) son inembargables, por lo que informó de esta situación a la Superintendencia de Salud, el Ministerio de Salud y la Adres, solicitando medidas urgentes que frenen las decisiones judiciales que, según la entidad, ponen en riesgo la continuidad del servicio.










