El Presidente Gustavo Petro señaló que el rechazo del Congreso a la ley de financiamiento para las vigencias 2025 y 2026 tuvo un impacto directo sobre las finanzas públicas, encareciendo el endeudamiento del país y generando un costo adicional que, según el mandatario, recae sobre todos los colombianos.
A través de su cuenta en X (antes Twitter), Petro recordó que las iniciativas tenían como objetivo reducir el déficit primario mediante recursos provenientes de grandes contribuyentes, pero fueron archivadas por el Congreso. “No era un capricho, se buscaba disminuir el déficit primario con recursos provenientes de los megarricos”, señaló.
El jefe de Estado advirtió que si persiste esta situación, la deuda pública se volverá más costosa y su sostenibilidad estará en riesgo, con implicaciones directas para la economía nacional y la posibilidad de recortar subsidios a sectores estratégicos.
En un segundo pronunciamiento, Petro explicó la operación de manejo de deuda de $23 billones realizada por el Ministerio de Hacienda, consistente en la venta de Títulos de Tesorería (TES) a un inversionista extranjero. El mandatario aclaró que se trata de refinanciar vencimientos de deuda previa, sin generar un aumento neto de la deuda pública: “Esa deuda de $23 billones es para pagar otros $23 billones correspondientes a títulos emitidos en el gobierno anterior que ya se vencen”.
El Presidente señaló que no realizar esta operación podría traer consecuencias graves, como perder acceso al crédito o incumplir la obligación constitucional de priorizar el pago de la deuda.
Finalmente, Petro destacó que el hundimiento de la ley de financiamiento tuvo un impacto fiscal inmediato, elevando la tasa de interés de la deuda, lo que ya le cuesta al país más de $1 billón adicionales, cifra que sigue aumentando y afecta la caja del Estado.









