El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se reunirá este martes en Washington con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un encuentro considerado determinante para el futuro de la relación bilateral, luego de más de un año de choques políticos y diplomáticos entre ambos gobiernos.
La cita, que tendrá lugar en la Casa Blanca, llega en un contexto complejo. Aunque Colombia y Estados Unidos mantienen una histórica alianza sustentada en el comercio, la seguridad y la lucha contra el narcotráfico, las relaciones se deterioraron desde el inicio del segundo mandato de Trump en enero de 2025, principalmente por diferencias en política migratoria, enfoque antidrogas y la postura frente a Venezuela.
Las fricciones alcanzaron su punto más alto en septiembre pasado, cuando Washington excluyó a Colombia de la certificación antidrogas, una medida que fue seguida por el retiro del visado a Petro y, semanas después, por su inclusión en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), junto a personas de su entorno cercano.
Pese a ese escenario, ambos mandatarios acordaron retomar el diálogo tras una llamada telefónica el pasado 7 de enero, con el objetivo de frenar la escalada de tensiones. La conversación se dio en medio de un clima regional aún más sensible, luego de la captura en Caracas del presidente venezolano Nicolás Maduro y de declaraciones previas de Trump que generaron inquietud en Bogotá.
Antes de viajar, Petro calificó la reunión como trascendental y aseguró que buscará un diálogo directo con Trump para plantear una alianza energética basada en energías limpias, uno de los ejes que el mandatario colombiano pretende posicionar en la agenda bilateral.
Narcotráfico, Venezuela y elecciones, en el centro del diálogo
La reunión ha despertado expectativas en Colombia sobre los posibles resultados. Analistas no descartan que Petro busque gestionar su salida de la lista OFAC, mientras que desde Washington podría haber interés en obtener respaldo colombiano frente a la situación venezolana, especialmente por la extensa frontera de 2.219 kilómetros que comparten ambos países y donde operan grupos armados y redes del narcotráfico.
También se prevé que uno de los temas centrales sea la lucha contra las drogas. En ese sentido, la directora de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, Gloria Miranda, quien acompaña al presidente en la visita, aseguró que el Gobierno colombiano confía en sustentar con cifras su compromiso en esta materia y en fortalecer la cooperación con Estados Unidos.
Otro punto que podría surgir en el diálogo es el proceso electoral colombiano, teniendo en cuenta que el país celebrará elecciones presidenciales el 31 de mayo, con una eventual segunda vuelta el 21 de junio, lo que añade un componente político adicional a la conversación entre ambos mandatarios.










