El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó como “muy positivo” su encuentro con el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, durante una rueda de prensa en Washington, donde abordaron la reactivación de Venezuela y el papel de ambos países en este proceso.
“Hubo diferencias en la manera de entender problemas como el narcotráfico o la energía, líneas distintas—algunas más agresivas, otras más construibles colectivamente—, pero nos aferramos a aquello que nos puede unir”, afirmó Petro, señalando que el punto común fue la vida y la libertad.
La conversación sobre Venezuela se centró en la reactivación económica y social, con especial atención a la frontera occidental venezolana y oriental colombiana. Petro destacó que Estados Unidos podría contribuir levantando sanciones y facilitando flujos económicos ya existentes.
“Colombia y Venezuela somos un mismo pueblo, una misma historia. En los momentos más difíciles, la salida es dejar fluir, juntarnos y volver a ser lo que Bolívar pensó que podríamos ser”, aseguró el mandatario, resaltando la importancia de liberar el flujo de energía y personas de cualquier coerción.
Petro también presentó una propuesta para potenciar las energías limpias en La Guajira, generando electricidad suficiente para Colombia, Venezuela e incluso para exportación. Señaló que una empresa estadounidense participa en la construcción de la planta de hidrógeno verde más grande de América Latina, lista para exportar y contribuir a la transición energética global.
“Si Estados Unidos comprende el potencial de las energías limpias de América del Sur, podría limpiar su matriz energética durante décadas. Ese sería un paso histórico, económico y científico para enfrentar el colapso climático”, añadió.
En un gesto simbólico, el presidente recordó que modificó la gorra roja que le regaló Trump con la frase “Hacer América grande”, escribiendo: “Hacer grandes a las Américas”, como símbolo del respeto y la colaboración entre civilizaciones distintas.
Sobre su inclusión en la ‘Lista Clinton’ (OFAC), Petro aseguró que no existen pruebas jurídicas que vinculen a él o su familia con el narcotráfico. “Si hubiera pruebas jurídicas, no estaría aquí hablando. Eso no existe”, afirmó, y explicó que la OFAC funciona más como un mecanismo de persecución de capitales que como instrumento antinarcóticos.
El mandatario advirtió que usar instrumentos internacionales con fines políticos puede generar impunidad en el verdadero combate al narcotráfico, y enfatizó que su interés está en dejar un camino de progreso para Colombia durante su gobierno.










