Desde la cárcel, Sneyder Pinilla, exsubdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), volvió a sacudir el escenario político al señalar que, aunque no puede afirmar que el presidente Gustavo Petro tuviera conocimiento directo del escándalo de corrupción en la entidad, personas de su círculo cercano sí estaban al tanto.
En entrevista con Noticias Caracol, Pinilla sostuvo que “las personas cercanas al Presidente están inmersas en esta estructura criminal”, afirmación que —según dijo— se sustenta en los hechos que hoy investiga la justicia.
El exfuncionario, ya condenado por su participación en el caso, expresó sentirse arrepentido, pero defendió la colaboración que ha prestado a la Fiscalía. Aseguró que su testimonio permitió reconstruir la ruta del dinero y las responsabilidades individuales dentro de la red. “Para muchos era más fácil echarle la culpa al más huevón”, afirmó.
Pinilla sostuvo que su información salpicó a figuras de alto poder, entre ellas el exdirector de la UNGRD Olmedo López, los entonces presidentes del Senado y la Cámara, Iván Name y Andrés Calle, así como exministros y exfuncionarios del actual Gobierno. “Yo armé una estructura y le expliqué a la Fiscalía cómo actuó cada persona”, aseguró.
En este proceso judicial ya están privados de la libertad el exministro de Hacienda Ricardo Bonilla, el exministro del Interior Luis Fernando Velasco y la exconsejera para las Regiones Sandra Ortiz, mientras que Carlos Ramón González, exdirector del Dapre, permanece prófugo.
Uno de los episodios que más indignación le generó a Pinilla fue la reacción —según él— de Sandra Ortiz por la forma en que se entregaron recursos ilegales. “Se molestaron porque no llevé los 3.000 millones en un solo día, sino en dos partes. Es absurdo que reclamen por una plata producto de un torcido”, expresó.
Finalmente, el exsubdirector hizo un llamado a Sandra Ortiz para que colabore con la justicia y pidió a la Corte Suprema de Justicia que acelere las investigaciones contra los congresistas involucrados en el escándalo, varios de los cuales —según dijo— hoy continúan en campaña política.










