El experto en seguridad Luis Fernando Trejos aseguró que el asesinato de familiares de presuntos integrantes de organizaciones criminales es una muestra de la profunda degradación del conflicto entre estas estructuras delincuenciales que operan en el departamento del Atlántico.
El analista señaló que la violencia ha evolucionado hasta un punto en el que los ataques ya no se dirigen únicamente contra los miembros de las bandas, sino también contra sus núcleos familiares, como mecanismo de retaliación y presión.
“Ya no se trata de hechos aislados, sino de un ataque directo a la familia de su contrincante por el control de las rentas ilegales”, explicó Trejos.
De acuerdo con el experto, este fenómeno refleja una guerra criminal sin límites, en la que el objetivo de las organizaciones ilegales es consolidar su dominio sobre economías ilícitas, sin importar las consecuencias para la población civil.
Trejos advirtió que esta dinámica ha incrementado el riesgo para personas ajenas a las confrontaciones, incluidos niños, niñas y otros familiares de quienes son señalados de integrar estos grupos delincuenciales.
El analista citó como ejemplo el asesinato de una niña de 2 años en el municipio de Polonuevo, hecho que, según indicó, evidencia el grado de violencia alcanzado por estas organizaciones en su disputa por el control de las rentas ilegales en esta región del país.
Las declaraciones del experto se conocen en medio de la preocupación de las autoridades por el recrudecimiento de los homicidios asociados a enfrentamientos entre estructuras criminales en el departamento del Atlántico.










