El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, informó que la entidad ha recibido 57 denuncias por presunto constreñimiento electoral durante la actual campaña presidencial y anunció la adopción de medidas para proteger los derechos de los trabajadores de cara a la segunda vuelta electoral.
A través de su cuenta en la red social X, el funcionario señaló que el Ministerio ya ha expedido cinco medidas preventivas con el fin de exigir el cese de posibles actos de presión, intimidación o coacción relacionados con el ejercicio del voto.
“¡Atención, trabajadoras y trabajadores! Tu voto no tiene jefe. Desde @MintrabajoCol ya hemos recibido 57 denuncias por presunto constreñimiento electoral y expedido 5 medidas preventivas”, escribió Sanguino, quien además invitó a los ciudadanos a denunciar cualquier situación que afecte la libertad de sufragio.
El ministro sostuvo que durante esta campaña, especialmente en la segunda vuelta presidencial, se han reportado casos en los que empleadores o directivos estarían utilizando su posición de autoridad para influir en las decisiones electorales de los trabajadores. Según explicó, estas prácticas podrían constituir infracciones laborales y delitos contemplados en la legislación colombiana.
De acuerdo con la cartera laboral, conductas como amenazar con despidos, afectar contratos, modificar horarios para impedir la participación en las elecciones o realizar seguimiento a la forma en que votan los empleados están prohibidas por la ley. El Ministerio recordó que estas acciones pueden ser investigadas como constreñimiento al sufragante, conducta tipificada en el Código Penal.
Sanguino también informó que las actuaciones adelantadas por la entidad han sido puestas en conocimiento del Consejo Nacional Electoral (CNE), la Misión de Observación Electoral (MOE) y la Fiscalía General de la Nación, organismos encargados de vigilar y sancionar posibles irregularidades durante el proceso electoral.
Finalmente, el ministro reiteró que la subordinación laboral tiene límites y enfatizó que ningún empleador puede intervenir en la libertad política de sus trabajadores. “Nadie tiene poder sobre tu conciencia, tus ideas o tu voto”, concluyó.









