El Gobierno de Venezuela solicitó este martes el respaldo del secretario general de la ONU, António Guterres, frente a lo que calificó como “amenazas” de Estados Unidos en el Caribe. Según Caracas, Washington ha desplegado unidades militares e incluso armas nucleares en la región, lo que pone en riesgo su estabilidad.
El ministro de Exteriores, Yván Gil, transmitió esta preocupación durante un encuentro con el coordinador residente de Naciones Unidas en Venezuela, Gianluca Rampolla. En sus declaraciones, sostuvo que la presencia militar norteamericana contradice la declaración de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que en 2014 proclamó a la región como “zona de paz”.
Las advertencias venezolanas se producen tras el anuncio de Estados Unidos de que está dispuesto a “usar todo su poder” para detener el flujo de drogas hacia su territorio, lo que incluiría el envío de buques y tropas al mar Caribe. Paralelamente, Washington duplicó a 50 millones de dólares la recompensa por información que permita la captura del presidente Nicolás Maduro, a quien acusa de delitos de narcotráfico.
Gil aseguró que el gobierno de Joe Biden —al que calificó de estar utilizando “falsas narrativas”— busca justificar “agresiones contra Venezuela”. Además, afirmó que el más reciente Informe Mundial sobre las Drogas 2025 de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ratifica que el país está libre de cultivos ilícitos, reconocimiento que, según dijo, avala los esfuerzos del Ejecutivo bolivariano.
Por su parte, Maduro declaró que Venezuela está preparada para defenderse de cualquier amenaza. “No nos toca nadie. Están activadas todas las fuerzas y el poder nacional para salvaguardar la patria”, expresó, al tiempo que afirmó que el sistema de defensa ha sido reorganizado y permanece en alerta permanente.
La tensión diplomática llevó al propio Guterres a pronunciarse la semana pasada, instando tanto a Caracas como a Washington a resolver sus diferencias por la vía pacífica. Desde Nueva York, su portavoz adjunta, Daniela Gross, reiteró que el secretario general “sigue muy de cerca” la situación y llamó a ambas partes a “ejercer contención y desescalar el conflicto”.











